Una carta de inseguridad emocional, por Belu Mare

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No voy a decir mucho. Todos aquellos que sentimos inseguridad emocional alguna vez en la vida van a entender esta carta. Así que acá la dejo. Capaz que nos inspira para hacer una de seguridad y poder entregarnos enteros a una sola persona.

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Hace tiempo que quiero decirte esto. Sé que vos me querés mucho a mí y yo te quiero mucho a vos y por eso mismo lo hago.
Sentimientos. Una relación. Que tema difícil. Para algunos es más fácil hablarlos y para otros no.
No es mi caso porque me gusta mucho escribir pero a veces pienso, ¿realmente digo todo lo que quiero decir? Porque escribo acá y vos no te enteras que estoy haciendo esto por vos. Pero cuando estoy con vos creo no decir todo lo que me está pasando.
Cuando me conociste me había caído en un pozo y un día apareciste en mi vida. Fue completamente el destino. Nos habíamos visto hace muchos años una vez pero se ve que no era el momento porque ninguna de las dos miró a la otra. Jamás habíamos charlado ni tenido algún contacto. Pero ese día llego. Nuestras almas se cruzaron. Así como te vi me enamore. Pensé que no existía más el amor a primera vista, mucho menos cuando estaba en pleno duelo amoroso.
Por primera vez en mucho tiempo empecé a sentir ciertas sensaciones que ya se me habían ido. Pero sé que tanto vos como yo estamos creciendo, cambiando, experimentando cosas nuevas. Y eso es lo que más miedo me da. No me gustan los cambios, no quiero cambios. Ya tuve muchos. Sé que no te puedo presionar. Es que quiero todo con vos. Yo quiero hoy en día una relación, que te pongas el papel y el cartel de novia y lo sientas. Pero no puedo exigírtelo, no puedo pedírtelo. La mayoría de veces siento que no lo sentís.
Pero no es así como funciona la vida ni el amor. Las cosas se tienen que sentir solas, llegan. No hay que hacer un esfuerzo. Eso es de mentira. ¿Cómo es que dicen? que fluya. Odio esa palabra. Se confunde muchas veces. Decir: dejemos que fluya. ¿Y qué significa eso? Porque yo dejo que las cosas pasen pero creo que voy un poco más
adelante que vos.
La vida está siempre en movimiento. Y yo quiero moverme contigo pero no sé hasta cuándo vamos a poder si vos estás unos pasos detrás. No, mejor dicho, en la vereda de enfrente. Otro camino. Porque yo te creo que estás enamorada y también te creo que querés todo conmigo. Pero – todo – ahí está el problema. Todo lo que es todo para vos en tu mundo. Que es otra cosa en el mío. Por eso te puse en la cuadra de enfrente. Porque estás en otra sintonía.

Es tan solo cruzar la calle, ¿pero quién la cruza? Si vos la cruzas estás haciendo lo que yo quiero, si yo la cruzo estoy haciendo lo que vos querés. Nadie está en su camino.
¿Cómo hacemos para juntarlos? Yo no me quiero ir. No quiero que dejes de caminar conmigo como venimos haciéndolo. Me gustas muchos. Estoy enamorada.
¿Pero por qué tengo esta sensación de que quiero más? A veces me pregunto si soy tan solo 5 horas en la semana para vos. ¿No pensás que me merezco un poco más?
¿Cómo hago para dejar de darte todo para que te des cuenta que si seguimos así puede ser que no haya más nada?
Que tonta que soy, estoy preguntándote a vos. ¿Dónde quedo mi seguridad? Me tiemblan las piernas con tan solo pensar en vos. Sé que muchos te quieren tener, pero te tengo yo.
Aunque sepa todas esas cosas sigo sintiendo que quiero más. No puedo ser un secreto. Hasta yo me estoy creyendo que no existo. No quiero vivir así. No se puede fluir así. ¿Te da vergüenza estar conmigo? ¿O estás segura de que esto no va a durar mucho y yo todavía no me enteré?
Otra vez mis preguntas. Tal vez quiero que me las contestes. Ya es hora de dejar de escribir. Para escribir solo preguntas, primero las resuelvo y luego te vuelvo a escribir las respuestas.
Ojalá que algún día puedas darme todo. En mi caso la vida se está poniendo cada vez más linda desde que puedo amarte cada día más.

Hablamos.

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