Tokio blues, esa historia de amor melancólico, por Belu Mare

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Hoy vengo a hablarles de amor. Es más, capaz que todo el mes les voy a hablar de amor, del dolor, de los cambios y todo eso. Razón: me separé. Sí. Los que siguen este blog hace tiempo me vieron pasar por todos los estados, bueno, Abril será de la separación. Justo en este momento me encuentro leyendo el libro (hay película también, que no la vi y ya mismo la estoy descargando) de Haruki Murakami llamado Tokio Blues que tiene no solo una historia hermosa, porque es fascinante y real, sino que en este libro están esas frases que en la adolescencia la hubiésemos puesto en el cuarto, en el Facebook, en todos lados. Son esas frases escritas perfectamente que te entienden y no sabes cómo.

Pero antes y brevemente hablemos del autor: Haruki Murakami.

Nació en Kioto el 12 de enero de 1949 y es un escritor y traductor japonés. La ficción de Murakami es a menudo criticada por la literatura tradicional japonesa, es surrealista y se enfoca en conceptos como el fatalismo. Pero es el escritor japonés con mayor prestigio tanto en su país como en el exterior. Considerado para el Premio Nobel de literatura pero todavía no ha ganado alguno. Tokio Blues la escribió en 1987. Otra obra muy conocida es “Kafka en la orilla” que escribió en 2002. También esta 1Q84 escrita en el 2009. Hay muchas obras y que son geniales. Realmente es un autor para empezar y seguir siempre.

The guardian lo puso como uno de los mayores novelistas de la actualidad.

El país de España dijo sobre el: ‘advertencia: Murakami – al igual que los Beatles – produce adicción, provoca numerosos efectos secundarios y su modo de narrar tiene algo de hipnótico y opiáceo’.

Entonces hoy les vengo a compartir de que se trata el libro para todos aquellos que están leyendo esto y no lo conocen, y para los que ya lo leyeron recordar, capaz que volverlo a leer.

Acá les pongo literalmente lo que dice detrás del libro:

Tokio Blues. Norwegian Wood: mientras aterriza en un aeropuerto europeo, Toru Watanabe escucha una vieja canción de los Beatles que le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de los años sesenta. Recuerda entonces con melancolía a la misteriosa Naoko, la novia de su mejor amigo de la adolescencia. El suicidio de este les distancio durante un año, hasta que se reencontraron e iniciaron una relación íntima. Sin embargo, la aparición de otra mujer en su vida lleva a Toru a experimentar el deslumbramiento y el desengaño allí donde todo debería cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte.

En varias partes de la internet, encontré hermosas formas que explican un poco más de esta historia.

Este tiene la facilidad de hacer que todos nos sintamos identificados con sus historias. Con todas literal. Amante de la música, hace que las canciones siempre estén dentro de sus textos y sean piezas fundamentales de sus relatos. Como por ejemplo este libro del cual hablamos hoy: Tokio Blues, que también se conoce como Norwegian Wood, la canción de The Beatles que escucha Toru al bajar del avión y que lo transporta a su momento de juventud en las que conoció el verdadero amor.

Toru aprendió y entendió que el amor es mucho más que darse besos y caminar juntos de la mano. El amor para él se convirtió en la extraña relación con dos mujeres que le enseñaron sobre música, manías, depresión, porno, entre otras cosas. El amor es nostálgico y triste pero para él se convirtió en la esencia de su juventud.

Es esa fragilidad adolescente en un mundo de constante conflicto. Ellos están en un mundo vulnerable y el amor que experimentan refleja ese dolor. Intentan ser maduros pero ese conflicto interior los hace querer desvanecerse y al mismo tiempo seguir luchando.

Y acá les dejo algunas de las frases que tienen este libro.

Es todo lo que está bien, les prometo.

“Si he dejado una herida en tu interior, está herida no es sólo tuya, también es mía. Así que no me odies por ello”.

“Amar a alguien es algo maravilloso y, si este sentimiento es sincero, no tiene por qué arrojar a nadie en un laberinto”.

 “Hay un pozo muy hondo por alguna parte. Pero nadie sabe encontrarlo. Si alguien se cae dentro, está perdido”.

 “Algo se hundió en mi interior y, sin nada que pudiera rellenar ese vacío, quedó un gran hueco en mi corazón”.

 “¿Te acordarás siempre de que existo y de que he estado a tu lado?”.

 “Tal vez mi corazón esté recubierto por una coraza y sea imposible atravesarla. Por eso no puedo querer a nadie”.

“No puedo decirte palabras bonitas prometiéndote o pidiéndote nada. Todavía nos conocemos poco. Pero, si me das tiempo, haré lo imposible para que podamos conocernos mejor”.

 “‘Conoceré a alguien que me quiera con toda su alma los trescientos sesenta y cinco días del año. Estaba en quinto o sexto curso de primaria cuando lo decidí”.

 “Para un cierto tipo de personas el amor surge con un pequeño detalle. Y, si no, no surge”. 

 ¿Qué les pareció?

Nos vemos.

Belén.

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