Mujeres de Montevideo: Antonella

Diseño sin título (11)

“Siempre bromeo que aprendí a hablar mirando novelas de Cris Morena. Jugaba a imaginar que era una de las de Chiquititas y les pedía a mis tías en reuniones familiares que hicieran el papel de malas. Una de ellas fue la que me impulsó a estudiar comedia musical a los trece años. De ahí en más nunca paré y hoy tengo veintitrés años. Durante estos años conocí gente con intereses parecidos y me hice amigos que tenían la misma pasión y está buenísimo porque todo el tiempo estamos ideando y generando nuestro propio material.

Cuando terminé el liceo empecé la carrera de actuación y egresé hace unos días, ahora tengo el título de actriz del Instituto de actuación de Montevideo. Durante la carrera participé en cortometrajes de escuelas de cine que precisaban actores para sus prácticas.

Mientras cursaba el tercer año de la carrera tuve una oportunidad única. Vi un casting en la cartelera de la escuela que me sorprendió porque citaban actrices para una película nacional e independiente. Soy de la idea que hay que probar todo tipo de castings porque es experiencia y siempre voy con la cabeza de disfrutar ese momento, más allá del resultado. Era una escena romántica, que incluía un beso con el protagonista. Nunca me había pasado y la hice. Unos meses después me llega un mensaje al celular, en ese momento yo estaba un poco triste porque no me había salido un viaje con mi grupo de amigas. Cuando leí el mensaje, que decía que había quedado en uno de los roles principales de esta película, pensé en lo increíble que es la vida, porque yo no entendía la razón por la que no me había salido el viaje.

Mi sueño es vivir de la actuación y creo que las oportunidades se las genera una misma y juntándose con gente que quiera crear. Fue lo que más valoré de Germán, el guionista y director general de la película, porque la realizó con muy bajo presupuesto y con equipo técnico y artístico de gran nivel, cuando en Uruguay lograrlo es poco común. Destaco el trabajo de maquillaje, de baile, la banda sonora, de vestuario y locaciones, entre otros. Luego de mucho esfuerzo, Colores de pasión se estrena el 8 de noviembre en Grupo Cine Torre de los profesionales y también en Salto y Paysandú.

Me apasiona tanto hacer cine como teatro, a la hora de actuar, el teatro y el cine tienen códigos distintos. Creo que el teatro es la adrenalina del momento, tiene una magia impagable y cada función es única. En cámara se puede hacer cuantas tomas el director permita, hasta que salga bien la escena. Por otro lado, con una sola mirada se puede decir todo. En teatro una mirada quizá no es suficiente, porque tal vez el espectador de la última fila no la perciba.

Este año es especial para mí ya que, además de este estreno, estoy dentro del elenco de un grupo de teatro llamado La caja negra, que surge en México. Es teatro de impacto social, que junta la improvisación con el psicodrama, porque se arman las historias en el momento, de acuerdo a lo que cuentan los espectadores. La actriz Melanie Catán trajo esta técnica teatral a Uruguay y la primera función es ahora en octubre. Además, estaré en otra obra en el Castillo Pittamiglio: El chiquitito que fui, un musical inspirado en El principito. Este  incluye actores con y sin discapacidad y es un homenaje a Romina Yan a través de las canciones de Chiquititas. Recuerdo que fue uno de los castings que más disfruté hacer porque me remontó a mi niñez, la época en la que inició esta pasión.”

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