Mujeres de película: Sara

sara

Sara es una niña feliz que vive en la India con su padre. La situación de conflicto bélico hace que inesperadamente deba abandonarla en un internado en Londres durante la Primera Guerra Mundial.

Como su padre es un hombre poderoso, pero que debe estar en la guerra, Sara comienza los estudios como una niña más dentro del lujoso colegio, con un cuarto arreglado y todo tipo de comodidades. Pero le anuncian que su padre murió y no podrá seguir pagando su educación, y eso la transforma en una trabajadora infantil.

Su realidad cambia drásticamente de un día al otro, pero no su espíritu. Parece que todo es cuestión de billetes, y ella vive esa realidad desde temprana edad.

Pero sueña con una vida mejor y se convence de que todo cambiará. En ese camino conoce a su amiga Becky, quien le hará compañía en momentos de decaída.

El mensaje que la película nos quiere transmitir a las mujeres es que a veces la sociedad valora a las personas por su poder socio económico, llegando al desprecio y la discriminación. Ese tipo de humillación lo vive Sara por parte de la autoridad adulta del colegio, quien fomenta en las demás niñas el mismo comportamiento. El alma de Sara es valiente y ella no pierda esperanza ante las adversidades e incertidumbres que le depara su situación.

Cabe reflexionar y aclarar que una persona es mucho más que su condición social o económica. Pero algunas mujeres no lo saben y creen que merecen ser tratadas con humillación. Las sociedades permiten todo tipo de maldades e injusticias como le sucede a Sara. Pero ella parece tener claro que nada puede lastimarla. Hay una frase, ya clásica de la historia del cine, que nace de este personaje que nos dice que del espíritu brota la fuerza y el compromiso de cambio con una misma:

“Yo soy una princesa, lo son todas las mujeres, aunque vivan en sucios y viejos desvanes, aunque se vistan con harapos, aunque no sean hermosas, listas y jóvenes. Todas somos princesas”.

Comentarios