Una taza de té, por favor, por Mery Bernardi

Te

¿A quién no le gusta el té? Y es que el té es más que un líquido en taza. El té es una de las bebidas más versátiles y antiguas del mundo. De una manera u otra, se toma en todos los rincones del planeta. Frío, caliente, con hierbas, sin hierbas. Infinidad de gustos y combinaciones pueden crearse de esta maravillosa bebida.

De bolsita, en hebras, infusiones, con leche de vaca o vegetales. Lo cierto es que esa taza de té tiene un significado de cultura y costumbre enorme. Nos transporta al calor de hogar, nos abre la cancha para charlas interminables, nos reconforta cuando hace frío y nos refresca cuando abruma el calor. Nos consuela cuando estamos angustiados y nos acompaña siempre. Recuerdo el té con leche que tomaba mi mamá todas las mañanas cuando yo era niña… ritual diario que vivimos por años. Acá les dejo mi versión favorita:

Calentar agua hasta que rompa hervor.

Servir en una taza con hojas de menta, cedrón fresco, chorro de limón, 1 cucharada de miel orgánica, y un saquito de té de manzanilla. Pasado 1 minuto, retirar el saco y NO apretarlo contra la cuchara para escurrirlo (esto deja sabores indeseados en nuestro té)

Consumir en compañía de uno mismo y disfrutarse al máximo :)

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