Exfoliante – hidratante casero, por Mery Bernardi

Diseño sin título (22)

Exfoliante-hidratante casero “BBB” (Bueno, Bonito y Barato) preparado con tan solo 3 ingredientes que todos tenemos en nuestras cocinas.

¡Qué calor de locos nena! Y es que el verano se instauró con todo el power y sí que vino con fuerza. Temperaturas que sobrepasan los 34 grados, días super largos y luminosos y noches cortas. Largas exposiciones al sol, días de playa para las más afortunadas y otras en plena ciudad, poniéndose el país al hombro trabajando sin parar. Pero más allá de como y donde te encuentre este verano, hay algo que nos pasa a la gran mayoría y que podríamos decir que es un denominador común a todas… la piel en verano se nos reseca y mucho. Nos queda piel de lagarto que se escama y se ve blanca y craquelada. ¿Sabés de lo que te hablo, no?

Nada sexy para esta época que andamos sueltas de ropa. Así que pensé que sería buena idea pasarles esta receta de exfoliante casero. Es muy fácil de hacer y aplicar. Este pique me lo pasó una amiga amante de lo natural, yogui y espiritista. Una amorosa que quiero con todo mi corazón. Y desde que lo probé me enamoré. Porque te deja la piel suave, lisa, hidratada como nunca la vas a tener en tu vida y con un aroma delicioso. Lo mejor de todo… es un exfoliante natural, sin cosas raras y que te lo preparas fresquito en menos de 1 minuto. Es natural, orgánico y mega nutritivo.

Poné en un potecito:

1/2 taza de Aceite de oliva

c/n de Azúcar (si es azúcar rubia mucho mejor)

8 Gotas de limón

El azúcar va a variar según el tipo que elijas. Vos agregale azúcar al aceite hasta que veas que queda como una “pastita”. Ni muy dura tipo revoque ni muy líquida. Mezcla todo con una cucharita y listo. Anda a bañarte. Cuando ya hayas terminado con el pelo, apaga la ducha. Untate y exfolia tu piel y todo tu cuerpo con esta pasta. ¡Hasta la cara! Masajeá y sentí el aroma que expide… es de locos. Aprovecha para mimarte y pensá como se esta hidratando cada célula de tu piel. Cuando hayas cubierto todo tu cuerpo, abrí la ducha casi que fría y saca el excedente de azúcar, ¡sin usar jabón! Dejá que corra el agua por tu cuerpo y listo. Pasate la mano por el brazo. No vas a entender el nivel de hidratación que le deja.

Con que lo hagas una vez a la semana alcanza. Renueva y deja una sensación de placer al tacto difícil de explicar. ¡Animate y probalo!

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