Las nuevas SALAS DE JUEGOS, por None Fossati

Diseño sin título (42)

El funcionamiento de las casas es dinámico, cambia según los usos y costumbres que la sociedad va adoptando. Hace unos años era muy común en las viviendas destinar el espacio más grande y con mejores vistas al living formal -lugar que las familias empleaban para celebrar reuniones de fin de semana u ocasiones especiales- y se reservaba un espacio más pequeño y funcional para el estar diario. En la actualidad ese espacio ceremonioso se ha ido reconquistando para su uso diario, con diseños más informales y prácticos, y en los casos donde hay chicos ha surgido un nuevo tipo de habitación, el playroom. La sala de juegos, así entendida, adquiere un nuevo protagonismo y su decoración importa tanto como las demás áreas de la casa.

En el proyecto que se ve en la foto, se reconvirtió un dormitorio en el playroom de los niños, y el living comedor se abocó al uso de toda la familia, con una estética sobria y elegante. En la sala de juegos se debían contemplar los requerimientos de dos hermanos de cinco y siete años -varón y nena, respectivamente- sin que fuera a quedar obsoleta al poco tiempo, cuando sus intereses vayan virando. Por esto se eligieron tonalidades neutras, como el celeste grisáceo, combinadas con blanco y gris, en lugar de los colores más estridentes y divertidos que caracterizan los rincones infantiles.

En las salas de juegos es preciso tener en cuenta varias cosas: lugar de guardado para juguetes -en este caso se hicieron varios cajones de buen volumen y armarios bajos-, también estantes para dejar los juguetes preferidos a la vista, una mesa donde jugar y pintar, asientos y almohadones para descansar, y un sector para la televisión, generalmente presente para ver películas y dibujos animados. Es preferible siempre la tele en un espacio de juego antes que en los dormitorios, de manera de restringir su uso.

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En este caso, se trata de niños lectores y se le dio un lugar central a la biblioteca, se dispusieron estantes a lo largo de una pared que se llenó de libros, y también se adosó un lugar para pintar, colocando un gran rollo de papel craft para que los chicos puedan volcar allí su creatividad. Como toda decoración, uno de los desafíos mayores, es darle la impronta de quienes van a habitar el lugar. Fue así que se resolvió exhibir los dibujos de su dueña en una de las paredes.

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Lo importante a tener en cuenta en estos lugares donde juegan y se recrean los más chicos, es que sean acordes a sus necesidades y gustos, cambiando el concepto de depósito de juguetes por el de un lugar cálido y divertido donde toda la familia pueda quedarse y compartir momentos.

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