Ocultando lo bello detrás de una falsa amistad, por Belu Mare

pexels-photo-48588

 

¿Nunca les pasó que les gusta esa persona que no les tiene que gustar? CLÁSICO. Tan clásico que suena como una película de Hollywood donde actúa Adam Sandler y alguna mina que siempre está buena. Más en mi caso y “la maldición de enamorarme de las heterosexuales”. Igual eso es sólo algo que comento, porque por suerte el amor no tiene etiquetas y este blog es para todos los gustos.

Me enamoro. No sé si estoy enamorada o es sólo una obsesión. Depende de qué clase de persona seas: si sos de esas que tienen un solo amor de su vida o, como yo, que pueden tener varios o, más todavía parecida a mí, obsesión, ¿no cierto?

A mí me gusta llamar a estos amores imposibles como “hasta que no me acueste con ella estoy enamorada, después seguramente no”. Bueno, algo así creo que me está pasando hace unos años con una persona que está básicamente en una relación hace muchos años. Nada puede ser más comedia melodramática ni tampoco la primera ni la última, pero hoy hablamos de ésta (porque tengo más de 5 seguro).

Resulta que una vez conocí a una persona a través de las redes sociales (gracias a Dios que hoy en día existen y todo es más fácil por ahí) y al segundo de que hablamos, pegamos más onda que… (agregar palabra que quieran). Empezamos a hablar, pero en una buena eh, yo no sabía nada sobre ella ni ella sobre mí, sólo pegamos onda, de un saque. No les voy a mentir, yo sigo diciendo que es mi amiga, porque es mi amiga y no lo veo de otra forma, pero… amiga hasta dónde, ¿no?

Nuestra relación no es como cualquier otra relación. Lo veo yo, lo ve ella seguro, lo ve cualquiera que nos ve de afuera. La pregunta del millón: ¿Hasta dónde se puede ocultar la tensión sexual? ¿Cuántos de ustedes pasaron por eso? Toda esa tensión genera peleas y genera miedos también. Más cuando esa persona es alguien con la cual no se puede hacer nada.

Lo peor de toda esta situación es que una vez que estás con esa persona (léase “estar” como un beso, así… algo mínimo, pero gigante al mismo tiempo) no podés parar, querés más. En tu cabeza esa situación significa que hay algo, que eso no fue un accidente, no fue algo al pasar, eso fue algo, no me jodas. ¿O no les pasó estar semanas pensando y repitiendo esa escena una y otra vez en sus cabezas? Creo que hasta una canción te lleva a esa situación. Ahí es cuando te enamorás, te obsesionás y querés todo porque no lo podés tener.

Ahora, ¿qué pasa cuando a esa persona le gustás, pero no lo quiere asumir por mil razones? Se pasa como el culo, eso pasa. Toda la relación se pasa como el culo en un espejo de “qué lindo que la pasamos saliendo a caminar, a cenar, a reír, a tomar algo porque nos llevamos re bien…”, MENTIRA. Cuando esto algún día termine, que eso va a suceder cuando ambas personas tengamos menos miedos y más ganas, menos compromisos y más libertad, les contaré cómo sigue. Mientras tanto, y como hace tantos años, seguimos ambas ocultando lo bello detrás de una falsa amistad.

Comentarios