¿Qué tanto sabemos de sexo tántrico?

sexo tántrico

Si bien la idea del sexo tántrico puede sonar interesante, es probable que no todas terminemos de entender de qué se trata exactamente.

El sexo tántrico es una antigua práctica espiritual oriental, pensada originalmente para expandir la conciencia, unificando a través de este acto las polaridades de la energía masculina y la femenina.

Permite atravesar una experiencia sexual más profunda a lo que comúnmente se acostumbra. Lo necesario para llevarlo a cabo es tener una mente abierta, estar bien informadas y ¡dejarse llevar! El poder del tantra, al fin y al cabo, es replicar ese intenso foco de concentración en todos los ámbitos de nuestra vida.

¿Qué necesitamos saber antes de empezar?

Cómo preparar el espacio

Preparar el dormitorio (o el ambiente que se vaya a utilizar) con muchas cómodas almohadas y ropa de cama suave. Un detalle que puede ayudar a la concentración, son las velas. Podemos encender distintas velas por el ambiente, e incluso se pueden utilizar perfumadores, como aceites esenciales con aromas relajantes (la lavanda es un aroma muy romántico).

Cómo prepararnos mental, física y emocionalmente

La clave está en trabajar una mente abierta. Es posible que te sientas un tanto incómoda, pero ésta es una gran oportunidad para intentar trasmutar cualquier tipo de inseguridad. Estas sensaciones de poco confort pueden venir de la vergüenza, pero con la práctica eso se irá perdiendo y sólo permanecerá la capacidad de descubrimiento y disfrute.

Podemos darnos una ducha con nuestra pareja antes de comenzar, pero intentando abstenernos de cualquier contacto sexual. Luego, debemos pararnos uno frente al otro y dejar que la magia comience, liberando las tensiones.

No es necesario comenzar sin ropa, ya que como el tantra conlleva una acumulación lenta de energía sexual, puede ser preferible comenzar con algo de ropa interior.

Cómo comenzar el tantra

Después de la ducha, debemos situarnos uno frente al otro y buscar juntos la comodidad. Mirarse a los ojos con la pareja durante un tiempo irá ayudando a romper el hielo y a ir adentrándose en el cuerpo del otro, sin necesidad alguna de un contacto físico. Sí, al principio se sentirá cierta incomodidad… pero es importante seguir buscando la paz en la mirada de nuestra pareja hasta llegar a sentirnos seguras. No hay un tiempo estándar para esto, la conexión se logrará una vez que ambos se sientan a gusto. ¡Ese es el objetivo!

Posibles pasos a seguir

– Respirar juntos. Ralentizar la respiración, inhalando y exhalando al mismo tiempo, siempre manteniendo las miradas conectadas.

– Acariciarse, sin tocarse. Unas suaves caricias por el cuerpo del otro pueden empezar a generar sensaciones de placer, sin llegar a los genitales.

– Besos tántricos, muy suaves y lentos.

– Elementos de placer. Se pueden incorporar al tantra herramientas sexuales, tales como pedacitos de tela con diferentes texturas, plumas, etc. Con ellos, se puede hacer un masaje tántrico, sin estimular de sobremanera a la pareja.

– Relaciones sexuales. El paso final de una práctica de tantra puede ser tener relaciones sexuales. ¡Pero no es condición! Si preferimos no, podemos simplemente recostarnos con nuestra pareja, habiendo alcanzado un estado emocionalmente y físicamente de relajación profunda.

Si se opta por mantener relaciones, lo recomendable en el sexo tántrico es hacerlo lenta y suavemente, eligiendo sólo una posición que se disfrute como pareja, manteniendo siempre el contacto visual. De esta manera, no dejaremos que se pierda la conciencia del acto, permaneciendo en tierra  y conscientes del acto.

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