Flores mágicas, por Lau Almeida

Diseño sin título (13)

Hace 10 días le diagnosticaron a mi perro Cousteau de casi 12 años, artrosis y displasia de codos. Porto, su veterinario que también es veterinario de animales sin hogar, nos dijo que era la peor placa que había visto en 30 años pero que de todas formas era “normal” para su edad. El antiflamatorio que le mandó al tercer día le empezó a provocar vómitos por lo cual preferimos suspenderlo. Así que me decidí a emprender un camino menos invasivo y más amoroso.

El viernes por la noche empecé a hacerle diariamente reiki y a aplicarle moxa (habano de artemisa utilizado en medicina china) después de haber intentado todo el día comunicarme sin suerte alguna con una veterinaria del pinar especializada en homeopatía y apitoxina. A Cousty le encanta que le haga reiki, es super receptivo y también le gusta que le coloque mis cristales en distintas partes de su cuerpo. Una vez adentrada la sesión empecé a visualizar su cuerpo repleto de raíces negras y una sensación nauseabunda a lo que instintivamente empecé a arrancar, cortar y liberar. Cousteau ya no estaba tan calmo como al principio pero algo me decía que estaba haciendo lo correcto, fui parte por parte de su cuerpo visualizando y arrancando de raíz eso oscuro que veía. De pronto empecé a vislumbrar flores, muchas, hermosas que le empezaban a brotar desde su interior. Eran de muchos colores, formas e iban creciendo velozmente por distintas partes y de forma salpicada. Una luz blanca acompañaba el espacio multicolor a una velocidad precipitada y envolvente. Súbitamente su cuerpo era todo blanco y le empezaron a salir alas, enormes y blancas; me dio miedo, creí que era la muerte, pero enseguida me di cuenta era su renacer.

La sesión finalizó. Cousteau ya estaba dormido y yo literalmente de cama, decidí cerrar un rato los ojos de lo agotada que estaba. Me levanté a eso de las 12 y vi que en instagram me había escrito Nadia Nedelchev, una terapeuta holística, para decirme que me había ganado un lugar en el taller de alquimia floral que iba a estar dictando al otro día en yoga alma libre. ¡Wi felicidad! Lo sentí como un mimo del universo después de tanta entrega, abrirme a recibir.

El sábado alrededor de las 5 de la tarde ahí estaba: rodeada de alrededor 30 mujeres, expectante, curiosa, contenta, observando y maravillada de tanta belleza sensorial. Al entrar, mi gran amiga Mamamajo hacía que elijamos una carta donde había una flor y según esa flor nos disponían en el espacio. Para comenzar Nadia se presentó y empezó a contar su trabajo con las flores y la Flowerevolution de Katie Hess, alquimista floral fundadora de lotuswei y con quien se instruye sobre medicina floral en Estados Unidos. Y ahí estaba yo entre elíxires, aceites, colores, aromas, saboreando flores de chocolate, loto rosado, margaritas y gozando, feliz. De repente Nadia, con su humor muy particular dice: “No se vayan a creer que por tomar estos elíxires les van a brotar flores o a salir alas”.

No podía creer o sí, se me caían las lágrimas de emoción, de agradecimiento, de entender que es todo perfecto, que hay un plan superior, el gran misterio del gran espíritu que reside en nuestro interior, que los problemas traen desafíos para evolucionar, que tenemos todas las respuestas adentro nuestro, solo hace falta no desesperar por la ola que nos viene a revolcar, respirar, mantener la calma, no resistir, entregarnos y escuchar la voz del corazón.

Ahó Metakiasé

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